¿Sirve realmente el filtro Protector o el UV?


Se usa de manera indiscriminada, como si fuera parte del lente. Si lo tienes, puede ser tu caso, si no lo has comprado aún, alguien ya te convencerá de hacerlo. La pregunta de rigor es: ¿Sirve realmente el filtro protector?

Si no sabes lo que es un filtro, te cuento que es básicamente un cristal que se enrosca adelante del lente. Existen varios tipos de filtro hoy en día. El filtro polarizador, el de densidad neutra, el filtro infrarrojo, etc.

Te recomiendo revisar este artículo para saber más sobre los filtros: Filtros Básicos para la Fotografía de Paisaje.

Esta vez dedicaremos este artículo a hablar del filtro UV y filtro protector. Los reconocerás fácilmente porque es un cristal transparente.

Su uso bien meditado te servirá para conseguir fotografías en condiciones complejas y sin poner en riesgo tu lente. Por el contrario, su uso indiscriminado, puede afectar la calidad óptica, ya sea restando nitidez en tus fotos o generando efectos indeseados.

Trataré de contarte los pros y contras de su uso para que realmente sea un aliado de tus fotos, y no un enemigo infiltrado.

¿Empezamos?

¿QUÉ ES EL FILTRO «PROTECTOR»?

Eso de filtro «protector» suena como a una cualidad divina. Una especie de ángel de la guarda que está siempre ahí velando por nuestros lentes. Y debo anticiparte desde ya que tiene tanto de ángel como de diablillo, según mi personal visión por supuesto.

Si no los conoces aún, te presento acá como luce un filtro protector.

En la foto se observa la lectura de «67 mm». Esa cifra indica el diámetro del filtro. Es decir, puede ser usado para lentes cuyo diámetro es de 67 mm. Si el diámetro de tu objetivo es mayor, entonces, tendrás que buscar el tamaño adecuado. Considera también que si tienes lentes de diámetros diferentes, seguramente tendrás que considerar comprar uno para cada lente.

El precio del filtro es muy variable. Lo encontrarás desde los 5 mil hasta valores sobre los 100 mil pesos (chilenos).

Las cosas que influyen en el precio son varias. Entre las principales encontrarás:

  1. La calidad del cristal. Mientras sea de mayor calidad, menos afectará la calidad óptica de tu lente.
  2. La cantidad (y calidad) de los tratamientos multicapa (Multicoating) que ha recibido. Tratamiento contra el agua, los rayones, UV, etc.
  3. El grosor del anillo. Existen anillos delgados (Slim) que serán muy útiles para evitar cualquier riesgo de viñeteo en el lente. Los «slim» también te permitirán enroscarle otro filtro adelante disminuyendo la posibilidad de viñeteo por el grosor del marco.
  4. La marca. Evidentemente hay marcas con más trayectoria que otras, y eso suelen hacerlo valer en el precio. Esto no significa que haya marcas menos reconocidas que puedan hacer excelentes filtros y a muy buenos precios.

¿PARA QUÉ FUE CREADO?

Acá debo detenerme un poco para decirte que existen dos tipos de filtros: El filtro UV (también conocido como Skylight) y el filtro protector. Lo común hoy es confundirlos. No es raro que en tiendas no especializadas te ofrezcan uno por el otro. ¿Por qué? Básicamente son iguales. Ambos son transparentes y de precio comercial parecido.

El filtro UV es el más antiguo, y se fabrica con dos funciones principales:

  1. Filtrar la luz UV sobre ciertas frecuencias que son invisibles para el ojo humano. Estas frecuencias se miden en nanómetros. Dependiendo la marca del filtro, lo normal es que filtren la radiación que se produce hasta los 350 o 400 nanómetros, dejando pasar sólo las frecuencias superiores a ese punto de corte.
  2. Proteger el cristal externo del lente de golpes, rayones o elementos externos que pudieran dañarlo.

Hoy existe la posibilidad de comprar un filtro protector que es un cristal neutro que sólo cumple con la función de proteger el cristal del lente, sin filtrar los rayos UV.

Los filtros UV se remontan a la época análoga en donde la parte de la emulsión sensible al azul, poseía también una importante sensibilidad a la luz ultravioleta. Traduciendo a sencillo, esto generaba que escenas con mucha presencia de UV, por ejemplo los paisajes, predominara un color tirando hacia el azul.

El uso del filtro ayudaba a disminuir o neutralizar el efecto, corrigiendo la dominante azul que, en muchos casos, resultaba desagradable.

Además, los cristales más antiguos no tienen revestimientos especiales como sí ocurre ahora, por lo que incluso pasarle un paño de limpieza podía terminar rayando el vidrio frontal del lente.

LOS FILTRO UV Y PROTECTOR EN NUESTROS DÍAS

En la actualidad las cosas han cambiado respecto de la época análoga. Veamos entonces si sigue siendo tan útil usar alguno de estos famosos filtros.

Analicemos el primer punto: Filtrar la luz UV en la época actual.

El sensor de las cámaras digitales incorpora un filtro UV y la gran mayoría de los lentes poseen un tratamiento adicional. Ello hace que el uso del filtro para bloquear las frecuencias UV sea menos necesario. Podría decirte que es directamente inútil para estos fines, pero no quiero ser irresponsable ya que esa afirmación tan categórica requiere de estudios más finos.

Las frecuencias que bloquean los filtros UV y las cámaras dependen ya de cada fabricante. Si bien están todos más o menos estandarizados (los 350 a 400 nanónmetros mencionados), algunos son más efectivos que otros y no podría descartarte, con un 100% de seguridad, que por ejemplo la combinación de un determinado filtro con un determinado lente sea más eficiente que el lente sin el filtro puesto.

Sí me aventuro a decirte sobre este primer punto que, en la gran mayoría de los casos, no será necesario que uses el filtro puesto adelante de tu lente. Las frecuencias ultravioletas serán controladas, sin problemas, por el recubrimiento del lente y el filtro que trae el sensor.

Ahora hablemos del segundo punto: Proteger el cristal en la época actual.

Los lentes «modernos» tienen recubrimientos especiales que los hacen mucho más resistentes. Pasarles un paño ya no reviste un riesgo alto, siempre y cuando sea el indicado para este tipo de limpiezas. Además, los cristales se presentan mucho más resistentes a los arañazos, el polvo y el agua.

Si podría haber un poco de riesgo si optamos por limpiarlos con algún líquido cuyos componentes puedan ir dañando las capas protectoras. Te recomiendo usar líquidos especializados o alcohol isopropílico en su defecto (se evapora en un 98% sin dejar residuos).

Pensando en agentes externos, un poco de polvo (bien limpiado) o un par de gotitas de agua no le harán daño al lente. En la gran mayoría de los casos, tu lente no estará en riesgo de dañarse. Esto lo comprobé en persona en un viaje a Machu Picchu: Al igual que yo, la cámara y el lente (ambos modelos muy básicos) se mojaron de manera inevitable… Y mucho.

Han pasado varios años desde entonces, y tanto el lente como la cámara siguen en mi poder y funcionando perfectamente.

De que hay lentes más sellados y resistentes que otros, ya sea por construcción o características, es totalmente cierto. Pero en general, y en forma de conclusión sobre este segundo punto, me atrevo a decirte que el estándar de fabricación de lentes es alto y su resistencia a inclemencias del tiempo ha aumentado considerablemente.

Mi consejo: Si quieres ser cuidadoso, usa un filtro UV o un protector económico como segunda tapa y cuando no estés tomando una fotografía. Servirá para reforzar los cuidados ante cualquier golpe imprevisto u exposición a elementos dañinos. Pero si vas a hacer una foto, y no quieres perder calidad óptica, te diría que lo saques.

DESVENTAJAS DEL USO DEL FILTRO

Por temas de ingeniería óptica piensa que mientras menos cristales tenga un lente, mayor será su calidad. Es lo que pasa con los lentes de distancia focal fija (que no hacen zoom). Su calidad óptica es muy superior siempre a los lentes de distancia focal variable (que sí hacen zoom).

Ponerle un filtro protector es agregar un cristal más. Y en términos prácticos, eso es equivalente a tomar una fotografía desde un vehículo sin bajar la ventana. El resultado: Estarás disminuyendo la calidad óptica de tu lente.

Si tienes un lente de gama alta la pérdida de calidad no será tan notoria y requerirá de revisar a nivel detalle las diferencias. De todas maneras, no dejas de correr el riesgo de no aprovechar su total potencial.

Ahora, si tu lente es el que viene con el kit o no es de la línea de lentes premium de los fabricantes, de seguro te afectará más el uso del filtro. De entrada, tu óptica no te estará entregando una definición muy acabada y el uso de alguno de los filtros (protector o UV) sólo vendrá a agravar el problema.

En este punto puede marcar alguna diferencia tener un filtro de mayor calidad pero en la suma y resta creo que no se justifica. La justificación más común para el uso del filtro es que protege el lente y, ante cualquier riesgo es más económico que se dañe el filtro a que se dañe el cristal del lente.

Pero, ¿pensarías lo mismo si invirtieras en un filtro protector cuyo valor superara los 50 mil pesos (chilenos)? De seguro sigue siendo más económico reponer el filtro, pero la inversión tampoco deja de ser relevante para el bolsillo.

En algunos sitios se asegura que el resultado de usar o no un filtro (protector o UV) practicamente es imperceptible en términos de definición de la imagen.

Yo tengo mis dudas de ello. Sobretodo si hablamos de lentes angulares en los que el cristal es redondo. Poner un cristal plano adelante de uno redondeado sin notar pérdida de definición no me parece una idea muy convincente.

Pero incluso, si fuera cierto, aún corres algunos riesgos extra que te detallo acá:

  1. Flares. Son pequeños círculos u óvalos de colores que aparecen a lo largo de la imagen. Aparecen normalmente por acción de luces que apuntan directo a nuestro lente.
  2. Efecto fantasma. Producto de los reflejos que se generan, se puede producir que un elemento del encuadre salga duplicado y de manera difusa en la imagen final.

Los lentes de por sí producen flares o incluso pueden aparecer reflejos indeseados, dependiendo de las fuentes de luz que incidan en la toma. Con el uso de un filtro aumentamos el riesgo de la aparición de estos fenómenos ópticos.

¿CUANDO USAR EL FILTRO PUESTO?

Si has leído con atención hasta acá este artículo, podrás ir concluyendo que no uso mucho el filtro. También te darás cuenta de que hablo del filtro protector y del filtro UV como si no hubiesen diferencias. Y la verdad, no creo que haya diferencias importantes por todo lo expuesto hasta acá.

Sí lo tengo puesto en algunos de mis lentes, pero sólo como una segunda tapa y cuando no estoy haciendo fotos. Si empiezo a tomar fotos, no lo pongo más hasta que termino la sesión.

Te resumo mis razones:

  1. El motivo más importantes es por la pérdida de calidad óptica que puede generar (aunque sea mínima), y el riesgo asociado de la aparición de flares y efecto fantasma.
  2. En las cámaras digitales, en general, no filtra las rayos UV (lo hacen el sensor y el tratamiento del lente). Así que tampoco le veo utilidad por ese punto.
  3. Cuando no estoy haciendo fotos lo tengo como una segunda tapa, pero cuando hago fotos uso el mejor y más seguro protector del lente: el parasol.

Seré justo diciendo que el uso de cualquier filtro siempre afectará la calidad optica de la imagen. Esto corre para los filtros ND, polarizadores, degradados, etc.

Pero, a diferencia de los filtros protector y UV, los mencionados sí suelo usarlos constantemente. ¿Por qué? Porque si bien me pueden restar calidad, con su uso obtengo a mi favor un resultado diferente. Más saturación y eliminación de reflejos, con el polarizador, más tiempo de exposición con el ND.

El uso del filtro protector o UV no compensa de ninguna forma  el riesgo de la pérdida de calidad. Y por eso es que no lo considero trascendental como los otros.

Sin embargo, antes de terminar este artículo, déjame decirte que en 4 condiciones puntuales sí podría ser muy útil.

  1. CASCADAS: Hay mucha agua en el ambiente y el lente se moja muy rápido. El filtro puede ayudar a proteger el equipo para lograr una fotografía.
  2. TORMENTA DE ARENA: La arena tiene sílice, y el sílice raya el cristal. Si hay arena y viento juntos, quizás sea mejor ocupar el filtro.
  3. GRANIZO: El lente queda expuesto a ser golpeado por algún granizo. Mejor fotografiar con el filtro enroscado, además del parasol instalado.
  4. EFECTO FLOW: Consiste en aplicar vaselina para lograr efectos creativos. Es mejor aplicar la vaselina en el filtro y no en el cristal del lente.

En todas ellas, el uso del filtro podría ser esencial para proteger el lente y, a la vez, poder obtener una fotografía. Si piensas hacer fotografías bajo alguna de esas condiciones, te recomiendo que compres un filtro de un precio no muy alto y lo andes trayendo dentro de tu equipo fotográfico.

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