¿Qué Cámara me Compro?


¿Qué cámara me compro? Es seguramente una de las consultas que más he respondido desde que empecé a dictar talleres de fotografía digital.

Mi respuesta suele ser un tanto desilucionante pues, lejos de recomendar algún modelo o marca en especial, siempre respondo con otra pregunta: ¿Qué uso piensas darle? Es que en un mercado que hoy ofrece una variedad tan amplia de cámaras, con distintas marcas y prestaciones, la decisión no debe ser tomada a la ligera.

La mayoría de los consumidores de cámaras digitales no son profesionales. Son gente aficionada con diferentes necesidades por cubrir. Por lo mismo, el gasto económico que se hace en un equipo fotográfico no será “recuperable” pues es más una herramienta de ocio que de trabajo.

Desde ya debo advertir que, en este artículo, no encontrarás una respuesta concreta sobre una marca o un modelo. Sí trataré de dar una orientación general sobre las cosas que me parecen importantes de considerar antes de invertir.

PROCESO DE COMPRA

Bien, supongamos que tienes ya ahorrado el dinero para la inversión. Ya partimos con el pie derecho.

Lo que viene a continuación será dirigirse al comercio o comprar online. Con suerte, habrá alguna tienda especializada en la que serás atendido por una persona que conozca del tema y te sepa asesorar. Si estás en ese caso, de todas maneras no dejes de leer este artículo como una segunda opinión. En su afán de que compres, el vendedor quizás no sea del todo riguroso en la información.

La realidad de la mayoría se aleja mucho de esta primera escena. Al menos en Chile y, sobre todo en regiones. Así que lo más seguro será que asistirás a una multitienda y te encontrarás con que hay varias cámaras que se adecúan a tu presupuesto. ¿El problema? Son todas diferentes y elegir será un lío. Cámaras pequeñas, grandes, de distintos colores, de diferentes marcas y ligadas a distintas promociones.

Tras dar un par de vueltas ya tendrás algunas favoritas. Se ajustan al dinero del que dispones, y te parecen “atractivas” (a falta de conocimientos, te dejarás encantar por sus características externas).

En busca de tomar la decisión final hablarás con el vendedor preguntando algunos detalles. Quien te atienda, que además de vender cámaras debe vender lavadoras, depiladoras e impresoras multifuncionales, es seguro de que no tendrá mucha idea de lo que está ofreciendo.

Comprador desinformado + Vendedor Desinformado= No soy bueno en cálculos, pero creo que la ecuación tendrá un mal resultado.

¿QUÉ CÁMARA ME COMPRO? 8 CONSEJOS PARA DECIDIR

Este artículo lo he podido construir tras los talleres que he realizado, mi experiencia personal y toda la documentación que he leído.

Para hacerlo didáctico, lo resumí en 8 recomendaciones que creo que serán muy útiles de considerar a la hora de comprar tu primera cámara fotográfica. Hay muchas cosas técnicas que acá omito (RAW, balance de blancos o la compatibilidad con control remoto, etc). Pero este artículo está orientado a personas que no necesariamente manejan todos los aspectos técnicos de una cámara.

1. ¿Qué uso le darás?

En el mercado actual, encuentras cámaras desde los $150.000 hasta sobre los $5.000.000 (en pesos chilenos). Ni siquiera la cámara más cara, por sí sola, te servirá para fotografiar todo. Te pongo un ejemplo práctico: la luna.

Si compras la cámara más cara del mercado y quieres hacer un primer plano de la luna descubrirás que, adicionalmente, deberás comprar un lente que te permita hacer zoom a objetos lejanos. Ese lente, tendrá un valor superior a 1 millón de pesos (chilenos) y será un gasto más que deberás asumir.

Por el contrario, si tienes claro que quieres hacer fotos de la luna (u otros objetos lejanos) puedes ahorrar considerablemente. Por menos de $300.000 encontrarás cámaras con un lente integrado que te permitirán hacer desde paisajes angulares hasta detalles de algún crater de la luna. No tendrás un resultado con una calidad óptica impresionante, pero habrás hecho una inversión acorde a tus necesidades.

¿Qué uso le darás entonces? Si es viajes, buscarás algo liviano y polivalente. Si es para fotografía nocturna, tendrás algunas exigencias técnicas relevantes. Una cámara réflex es una buena alternativa, pero no siempre es la solución definitiva para todo aunque muchas veces así nos lo quieren hacer creer. Deberás ir comprando lentes y otros artículos adicionales que, a la larga, harán que termines gastanto más dinero del que originalmente pensabas.

2. ¿Cuánto puedes/quieres gastar?

Una vez definido el uso que le darás a la cámara, ya tendrás más claro qué necesitas comprar. Y en este punto, evidentemente, entra a jugar tu presupuesto. Yo te recomiendo revisar en internet antes de decidir. Verás que existe mucha información disponible cuando sabes qué buscar.

Supongamos que a la pregunta ¿Qué uso le darás? respondiste: La usaré para hacer fotos en mis viajes. Ya sabes que necesitas una cámara que sea liviana, pequeña y versátil.

Ahora tan sólo te queda buscar en internet algo así como: Las mejores cámaras para viajes. Descubrirás varios artículos sobre el tema, junto con recomendaciones de diferentes cámaras para diferentes presupuestos. De seguro habrá algunas que se ajusten a tus necesidades.

3. ¿Trabajarás en modo manual o automático?

El modo automático es el que hoy permite a la gran mayoría hacer fotografías sin tener conocimientos técnicos. En la época análoga sólo una persona que hubiese estudiado podía obtener fotos técnicamente bien realizadas (ni sub ni sobre expuestas). Hoy presionamos un botón y la foto aparece inmediatamente y con resultados aceptables.

Pero el modo automático tiene limitaciones importantes. Para no alargarme en este tema, simplemente diré que es la cámara la que toma las decisiones y no quien la manipula. Si buscas un resultado específico (barrido, larga exposición, efecto seda, etc) sólo lo podrás conseguir con el modo Manual. Algunas cámaras incorporan ambos modos, otras sólo el automático.

Mi consejo es que, si en un futuro cercano crees que tomarás algún curso de fotografía para adquirir mayores conocimientos técnicos, compres una cámara que tenga el modo manual incorporado. Si, por el contrario, tu deseo es sólo capturar instantáneas sin tanta elaboración, lo del modo manual no será tan importante y quizás puedas ahorrar algunos pesos adquiriendo una cámara que no lo incluya (o incluso te baste sólo con el celular).

4. ¿Con qué marca me identifico más?

La pregunta puede sonar extraña. No digo ¿qué marca es mejor? Digo: ¿Con qué marca me identifico más? Y es que lo mejor o peor es relativo. Quienes trabajan con Canon te dirán que su marca es la mejor, los de Nikon o Sony dirán lo propio de sus marcas.

Yo estoy convencido que la decisión sobre la marca se toma en torno a decisiones emocionales por sobre las racionales. Creo que uno realmente hace una compra influenciado por el medio en el que se desenvuelve. Mi papá tuvo una cámara de tal marca, por eso yo tengo la misma marca. O, me gusta más el logo, la tipografía y/o la publicidad de este fabricante.

En mis talleres de fotografía siempre relato la siguiente anécdota: Cuando tenía menos de 10 años fui por primera vez al estadio de fútbol. Jugaba el equipo local de mi ciudad (La Serena) contra uno de los equipos grandes de Chile (Universidad Católica). Ese día La Serena ganó por 3 goles a 0 y el estadio era una fiesta, todos estaban contentos. Entusiasmado por el ambiente y por el color rojo de la camiseta, 25 años después sigo siendo hincha del mismo club. No fue una decisión racional, simplemente viví un momento feliz en esa oportunidad. Desde entonces me mantengo fiel a mi modesto equipo.

Con las cámaras es lo mismo. Uno “conecta” emocionalmente con una marca, y se deja llevar. Son muy pocos los que realmente estudian las ventajas técnicas que puede ofrecer un fabricante sobre el otro. Nikon, Canon, Sony, Olympus, Pentax, Fuji, Panasonic, por mencionar las que se me vienen a la mente en este momento, todas marcas de primera calidad.

¿Por qué es necesario hacerse esta pregunta antes de la compra? Bueno, es importante que sepas que una vez que decides una marca, y empiezas a invertir en ella, es muy difícil dar marcha atrás. Te darás cuenta de que nada de lo que compraste es compatible con otras marcas, y eso te obligará a renovar el equipo completo e incurrir en un gasto considerable. Es la forma que tienen los fabricantes de “fidelizar” a sus clientes.

5. Evalúa el mercado de reventa

Cuando compras una cámara, sabes que tarde o temprano quedará obsoleta. Cada cierto tiempo, las marcas van sacando nuevos equipos al mercado, con tecnología más moderna, y van descontinuando los modelos más antiguos. El mercado de la reventa servirá para vender tu vieja cámara y ahorrar unos pesos a la hora de comprar el nuevo modelo.

En esto una cosa es real: Hay ciertas marcas que será más fáciles de vender que otras porque tienen mayor presencia en el mercado. En mis talleres de fotografía, los alumnos suelen tener Nikon y Canon en abrumadora mayoría. Imagino que esto varía de país en país, pero en Chile vender una cámara de las mencionadas marcas será mucho más fácil que vender una cámara marca Fuji o Panasonic, por citar alguna marca. No estoy hablando acá de calidad, sino de ley de oferta y demanda.

Al igual como se hace con los vehículos (algunos modelos tienen mejor reventa que otros), recomiendo evaluar el mercado de segunda mano. Ya sea mirando en redes sociales o en internet. Es un punto interesante a tener en cuenta a la hora de comprar una cámara.

Considera que tener mucha presencia en el mercado no siempre es positivo, habrá más compradores, pero también más vendedores. Eso puede traducirse en que los precios de reventa pueden bajar mucho en caso de marcas muy populares, a diferencia de marcas menos masivas que habrá menos demanda pero, por lo mismo, podría no producirse una depreciación tan acentuada.

6. ¿La usaré para foto y video?

Hoy es raro encontrar modelos nuevos de cámara que no ofrezcan la posibilidad de grabar video. Full HD, 4K, incluso 8K, están incorporando los fabricantes en sus nuevas apuestas. Ello, en muchos casos, conlleva el encarecimiento del equipo, o la pérdida de especialización: Pasa a ser una cámara de video más que de fotografía.

Recomiendo ser cauteloso entonces con estas nuevas tecnologías, y preguntarte seriamente si a la cámara le darás un uso real para grabar video o no. De ser negativa la respuesta, quizás sea mejor no comprar el último modelo y mirar equipos más antiguos que van en retirada. Esto puede significar un ahorro muy importante de dinero a la hora de invertir.

7. ¿De cuántos megapíxeles?

La respuesta es sencilla para mi: De los que necesites. Hubo una época en que daba la sensación de que no había nada más importante que los megapíxeles. Mientras más tenía la cámara, era mejor. Luego, te dabas cuenta de que un celular sacaba fotos de 40 megapíxeles, pero las fotos de una cámara de 12 tenían mucha mejor calidad.

Hoy sabemos que hablar de megapíxeles no es hablar de calidad. La única utilidad real que tienen es para saber en qué tamaño puedo imprimir la fotografía sin perder calidad, y de qué tamaño puedo visualizarla en mi monitor. No está demás decir que casi nadie imprime fotografías en la actualidad. Pero si fuera tu caso, debes saber que para imprimir una imagen de 13×18 cm sin perder calidad, necesitas una cámara con 7 megapixeles. Cámaras que, por cierto, ya prácticamente no existen en el mercado pues las más básicas superan los 12 megapíxeles.

En ESTE ARTÍCULO explico en detalle qué son los megapíxeles, y para que sirven. PINCHA AQUÍ para leerlo completo.

8. Evalúa comprar cámaras de segunda mano

Comprar una cámara usada puede suponer un ahorro grande de dinero. Es una opción que te aconsejo evaluar antes de tomar la decisión final, tomando todas las precauciones necesarias de que obtendrás un producto en buenas condiciones.

Páginas nacionales y extranjeras ofrecen la posibilidad. La mayoría con un sistema de evaluaciones que sirve para determinar la confiabilidad del vendedor. No recomiendo ninguna en particular, simplemente es importante revisar y cotizar.

Olvidando todo lo relacionado con la confiabilidad del vendedor, hay una cosa importante que debes saber. Un dato fundamental para tomar la decisión de compra: la cantidad de disparos.

Así como los vehículos tienen un kilómetraje de uso, las cámaras también lo tienen. Su vida útil se mide en cantidad de disparos. Los fabricantes de cámaras garantizan que sus equipos pueden hacer entre 100 mil y 300 mil disparos aproximadamente (esto varía en modelos y marcas). Después de esa garantía de funcionamiento, la cámara sencillamente podría dejar de funcionar. Y la reparación puede salir al precio de una nueva cámara.

Esto es un poco al azar. Hay cámaras que dejan de disparar justo en lo establecido y otras que llevan 900 mil disparos sin fallar aún. Pero, para efectos de nuestra compra, no es lo mismo comprar una cámara con 10 mil disparos que una con 100 mil. Aunque sean el mismo modelo, los precios son diferentes porque la vida útil de una está más próxima a terminar que la de otra.

¿Cómo saber la cantidad de disparos? Debes tomar una foto cualquiera pero con la cámara que deseas conocer la cantidad de disparos. Esa foto la subes a ESTA PÁGINA (CLIK AQUÍ) y tras unos segundos te dirá el número de foto. Por ejemplo: Esta es la foto 21.547 que se ha hecho con esta cámara.

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