Piensa en Tus Fotografías como un Paciente Enfermo


Ya lo sé, el título te sonará muy raro. La verdad es que también a mi me parecería extraño. Sin embargo, lo que hay detrás de piensa en tus fotografías como un paciente enfermo no es más que una búsqueda de explicarte el ISO, velocidad de obturación y diafragma, de una forma sencilla y didáctica.

He dado varios cursos de fotografía, estos últimos años. En esa experiencia he detectado que los principales problemas que enfrentan quienes recién parten en la fotografía son dos: La luz y el Enfoque.

Me pongo la bata blanca y entonces, atenderé al paciente: tus primeras fotografías en modo manual.

Acudirás al doctor porque tus fotos no lucen lo suficientemente saludables. Haré el diagnóstico respectivo y, por supuesto, te daré los medicamentos necesarios para que el paciente mejore. Eso sí, te advierto, debes tener cuidado con los efectos secundarios que puedan producir.

¿Pasamos a mi consulta?

¿COMO SABER SI TUS FOTOS ESTÁN “ENFERMAS”? DIAGNÓSTICO

He atendido varios casos como el tuyo y, esa experiencia me ha permitido saber, de antemano, que la mala salud de tus fotos puede deberse a dos factores principales:

  1. LA LUZ. Las fotos están sobre expuestas (mucha luz) o subexpuestas (poca luz). En cualquier caso, la falta o exceso de luz son la enfermedad más común cuando recién estás aprendiendo fotografía.
  2. EL ENFOQUE. Tus fotos no se ven bien enfocadas. Ya sea porque está todo borroso, o porque hay nitidez pero no en el lugar deseado.

Tus imágenes pueden sufrir de una de las dos enfermedades, o incluso ambas se presentan juntas con mucha frecuencia. Hablemos en extenso del primer diagnóstico, que resulta el más difícil de curar y necesita de urgente atención. De cómo enfrentar los problemas de enfoque hablaremos en otra ocasión.

¿Cómo sé que mis fotos tienen problemas de luz? La respuesta es sencilla: Debes revisar el histograma.

Brevemente, te cuento que el histograma es una representación gráfica que refleja la cantidad de píxeles en una imagen que tienen una determinada luminosidad. Así, podremos establecer que si el gráfico se carga a la izquierda, hay una alta presencia de tonos oscuros en la foto. Por el contrario, si se carga a la derecha, tendremos una alta presencia de tonos claros.

En una fotografía que está pasada de luz, o con falta de ella, el histograma lucirá así. Será el examen definitivo para confirmar el diagnóstico.

¿No es suficiente con ver la imagen en una pantalla para saber si está sobre expuesta o subexpuesta? La respuesta es no. Las pantallas suelen no estar calibradas uniformemente, ello es lo que causa que tu fotografía se vea distinta en diferentes pantallas. Menos aún puedes confiar en la pantalla de la cámara. Su tamaño pequeño, y los cambios de luminosidad en el día, harán que te formes una idea errada del resultado.

La garantía del histograma es que no miente. Se verá igual en todas las pantallas, es 100% confiable si lo sabes interpretar. Pare revisarlo, puedes hacerlo directamente en la cámara (revisa el manual de la cámara), luego de tomar la foto, o en el computador usando algún software de fotografía. Hoy existen cámaras que lo muestran antes de hacer la fotografía. Son una buena orientación, pero considero más confiable la revisión luego de tomar la instantánea.

SUMINISTRO DE MEDICAMENTOS

Existen 3 medicamentos principales que recetaré a tus fotos para resolver los problemas relacionados con la luz. Ya debes haber oído hablar del triángulo de la exposición, ¿cierto?

Los 3 medicamentos son: Velocidad de obturación, ISO y diafragma (o apertura). El orden es sólo para fines del artículo. Será tú tarea decidir cuál usarás para sanar tus fotos.

Todos cumplen exactamente la misma función principal: regular la luz, ya sea para sumar o restar según sea la necesidad. Lo importante es que debes saber usarlos de manera criteriosa ya que, cada uno, tiene efectos secundarios que podrían desencadenar otras afectaciones que podrían empeorar la salud del “paciente”. Vamos revisando cada uno.

1. HABLEMOS DEL ISO

USAR EN CASO DE: Si tus fotos además de obscuras o claras aparecen con poca definición, quizás este sea el “medicamento” que debes revisar.

DESCRIPCIÓN BREVE: En la época digital se asocia directamente con el sensor de la cámara mientras que en cámaras análogas venía determinado por el rollo (o carrete). Si comprabas un rollo de ISO 100, todos los disparos serían tomados sin variar el valor ISO. Las cámaras digitales permiten cambiar el ISO entre cada toma, pasando por valores bajo 100 hasta superiores a los 500 mil.

UTILIDAD: Ya está enunciado, pero lo repetiré: su principal utilidad es regular la luz. A mayor valor ISO (número más grande), mayor sensibilidad a la luz tiene el sensor. Por ejemplo, si mi foto se ve un poco subexpuesta (falta de luz) subo el valor ISO de 100 a 200 y el hsitograma mostrará una mejoría.

EFECTOS SECUNDARIOS: Por norma general, las cámaras digitales trabajan en ISO 100 (o 200 en algunos casos) como valor calibrado. Si hay falta de luz, subir el ISO significa empezar a “forzar” las capacidades del sensor. Esto trae consigo, como efecto secundario, la generación de ruido en la imagen (granulación con resultado de pérdida de calidad). Mientras más subas el ISO, más ruido se generará en la imagen, con el resultado de una imagen poco definida. Cada cámara tiene diferentes capacidades de manejar el ruido. En algunos casos el ruido será muy apreciable pasando los 400 de ISO, mientras que otras cámaras trabajarán hasta valores de 3200 sin producir un ruido extremo. Esto último está directamente relacionado con el tamaño y la calidad del sensor y, por ende, con el precio de la cámara.

RECETA: Si el problema es de exceso de luz, asegúrate de que el valor ISO esté en 100 o sea el menor que la cámara te permita. En algunas cámaras se puede llegar hasta ISO 50. Si el problema es la falta de luz, puedes subir el ISO pero teniendo cuidado de no abusar con valores muy altos. Subirlo en exceso podría tener el resultado de estropear la foto producto del ruido exagerado. Te sugiero que hagas algunas pruebas que te permitan determinar, bajo tu jucio, qué valor ISO es el más alto en el que puedes trabajar sin generar un ruido excesivo.

ESPECIAL CUIDADO: En fotografía nocturna, al existir ausencia de luz, es normal que tengamos que subir el valor ISO. Quienes quieran dedicarse a esta área específica, tarde o temprano terminarán invirtiendo en una cámara que tenga un buen control del ruido. Eso, como puedes imaginar, tiene un costo adicional.

2. HABLEMOS DE LA VELOCIDAD DE OBTURACIÓN:

USAR EN CASO DE: Si tus fotos además de obscuras o claras salen movidas o, por el contrario no lográs que el movimiento se note como deseas, quizás este sea el “medicamento” que debes revisar.

DESCRIPCIÓN BREVE: Es la cantidad de tiempo que las laminillas del obturador quedan abiertas dejando pasar luz hacia el sensor. Al apretar el botón para hacer una foto, automáticamente activa el sistema de apertura del obturador. En una cámara réflex es más evidente, pues la apertura y cierre van acompañados de un golpe mecánico que produce el levantamiento del espejo. La velicidad de obturación puede ser muy rápida, una fracción de milésima de segundo, o muy lenta pudiendo hacer fotos de varias horas de duración o de tiempo indeterminado.

UTILIDAD: Acá también insistiré en decir que su utilidad principal es regular la cantidad de luz que ingresa al sensor. Mientras más rápida sea la apertura y cierre del obturador, menos tiempo queda expuesto a la luz el sensor. Por ende, entra menos luz que en velocidades lentas. Por ejemplo, en una foto de 30 segundos de exposición, entra muchísima más luz que en una de 1 segundo.

EFECTOS SECUNDARIOS: Hacer fotos de velocidad rápida congela el movimiento, es decir, detiene los objetos. Por el contrario, en fotos de velocidad lenta los objetos que están desplazándose salen movidos.

RECETA: Si el problema es exceso de luz, deberás aumentar la velocidad de obturación. Si el problema es falta de luz, deberás bajarla. Debes tener cuidado porque si subes la velocidad entonces congelarás el movimiento. Si estás buscando lograr el efecto seda en el agua, por ejemplo, el pestañeo rápido del obturador no será una buena elección. Ahora, si lo que estás fotografiando es una carrera de fórmula 1 y bajas la velocidad, tendrás más luz pero los autos no quedarán congelados sino más bien difusos.

ESPECIAL CUIDADO: Disparar a velocidades lentas implica usar un trípode o un punto de apoyo. Si no quieres que tus fotos salgan movidas sin usar trípode, te recomiendo no disparar a velocidades más lentas que 1/125. Si estás trabajando con un teleobjetivo, se sugiere siempre disparar al doble de velocidad que la distancia focal que estás utilizando. Traduciendo: Si haces fotos con un 200 mm, se sugiere disparar como mínimo a 1/400 de velocidad, si haces fotos con un 300 mm, disparar a 1/600 de velocidad, y así. No es una ley, pero es algo sugerido como referencia. Si tu lente tiene un estabilizador de imagen, podrás bajar un poco la velocidad disparando a mano alzada con un resultado más estabilizado.

3. HABLEMOS DEL DIAFRAGMA O APERTURA:

USAR EN CASO DE: Si tus fotos además de obscuras o claras salen con fondos demasiado enfocados o desenfocados según tu deseo (profundidad de campo), quizás este sea el “medicamento” que debes revisar.

DESCRIPCIÓN BREVE: El diafragma es un sistema de laminillas instalado en el lente y se identifica con una letra “f”. Por ejemplo f/ 2.8. El diafragma nunca queda totalmente cerrado, siempre deja pasar un poco de luz. A la hora de comprar un lente, lo más importante es fijarse en el número “f” más pequeño. Mientras menor sea, tendrás un lente más “luminoso” y, por lo general, también más costoso.

UTILIDAD: Reitero lo mismo que con el ISO y la velocidad de obturación: El diafragma tiene la función básica de regular la cantidad de luz que ingresa al sensor. Mientras más pequeño el número “f” (f/1.8 por ejemplo), más luz ingresa al sensor. Por contraparte, mientras mayor es el número “f” (f/22 por ejemplo), más cerrado está el diaframa e ingresa menos luz.

EFECTOS SECUNDARIOS: Debes saber que si cambias el diafragma influirás directamente en la profundidad de campo. En palabras muy sencillas, harás que el fondo de tus fotos tenga mayor o menor enfoque o desenfoque. Mientras más abierto el diafragma, menor será la profundidad de campo (fondos más desenfocados). Mientras menos abierto esté el diafragma, mayor será la profundidad de campo (fondos más enfocados).

RECETA: Si el problema es falta de luz, entonces deberás abrir el diafragma (número “f” pequeño). Si el problema es exceso de luz, entonces deberás cerrar el diafragma (número “f” grande). Si por ejemplo quieres hacer un retrato con un fondo desenfocado, deberás usar un f/1.8 o parecido. El resultado será un fondo difuminado y el ingreso de mucha luz al sensor. Si quieres hacer fotos de un paisaje en que salga todo a foco, desde el primer plano al infinito, deberás usar un f/8 o superior. Ojo, los valores son sólo referenciales y a modo de ejemplo.

ESPECIAL CUIDADO: Irse a los diafragmas extremos pueden significar pérdida de calidad óptica. En el caso de abrirlo al extremo (número f/ pequeño), puede generarse notoria pérdida de calidad en las esquinas. Pasar al otro extremo puede generar el efecto de difracción. Explicado rápidamente: saldrá todo enfocado pero se puede perder calidad en el detalle fino. Como referencia, en paisaje se suele usar diafragmas intermedios como f/5,6 – f/8 – f/11. El “punto dulce” del lente, el diafragma en el que se logra la mayor calidad óptica, suele estar allí.

REFLEXIONES FINALES

Para resolver los problemas de luz en nuestras fotos, existen tres herramientas básicas: ISO, Velocidad de obturación y diafragma. Dominando estas 3 variables, y sus efectos secundarios, podremos observar cómo nuestras fotografías empezarán “gozar de mejor salud”. Este camino también nos permitirá ir descubriendo y desarrollando nuestra forma de fotografiar.

Algunos preferirán el efecto seda por sobre el congelado, otros serán más amigos de los fondos desenfocados, en fin. Cada uno irá descubriendo una estética que sea más personal y que, a la larga, terminará marcando tu sello.

Si vienes de usar la cámara en modo automático, es natural que aprender estos conceptos se te haga complejo en un principio. Pero no te frustres, todos pasamos por ese camino y sabemos que la mejor forma de asimilarlos es simplemente el ensayo y error, quizás la escuela en que la mayoría vamos aprendiendo. Mientras más salgas a prácticar, más rápido podrás ir usándolos de una manera más natural.

Espero que esta propuesta de médico – paciente te haya ayudado a clarificar las dudas. Intenté explicarte el triángulo de exposición de una manera diferente a las que normalmente se encuentran en la web.

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