Mi Experiencia con la Fotografía Nocturna


Aún recuerdo cuando fotografiábamos con equipos análogos. Una etapa romántica de la fotografía que lucha por mantenerse y regresar en gloria y majestad.

Tiempos hermosos donde salías, en el mejor de los casos, con 36 exposiciones  y si o si debías volver con una buena foto.

En mi caso, aunque con estudios, siempre fue un poco difícil. Era joven y no tenia experiencia necesaria para estar seguro de haber captado una buena fotografía con luz de día… ¿Qué decir si me arriesgaba a una foto de las estrellas? Me parecía una tarea imposible.

Con el avance “afortunado” de la tecnología en fotografía podemos hoy retratar de una manera increíble los cielos nocturnos. Cámaras con ISOS soñados, extensos rangos dinámicos e increíbles posibilidades con los nuevos softwares, nos permiten lograr esto con una facilidad asombrosa.

Pero ¿de qué  sirve tanta tecnología y “facilidad” para esta fotografía si es que detrás no haya una persona capacitada? Una además que maneje estas técnicas y le de el uso correcto a ese aparato tecnológico.

No sirve de nada. Es aquí donde la mente creadora y el poder de solucionar una situación, a veces en medio de la total oscuridad, se sobrepone al culto a lo digital.

EL FOTÓGRAFO NOCTURNO HA LLEGADO PARA QUEDARSE

Fotografiar la noche requiere de mucha habilidad, especialmente a la hora de encuadrar y manejar equipos aveces en la entera oscuridad.

Creo que el fotógrafo nocturno, ese que dedica sus noches a buscar encuadres y que sueña con estrellas, ha llegado para quedarse

Es más, cada día me sorprenden más estas imágenes en foros y concursos. Muchas veces me he impactado con fotografías increíbles, y que sólo estaban guardadas en mis sueños, que un creador de imágenes, en algún lugar del mundo, hizo realidad.

Aunque no soy un fotógrafo nocturno, tengo una motivación para salir a buscar cielos despejados. Intento lograr una fotografía que contenga algún elemento distinto, o que pueda llamar la atención.

Trato de no hacerlo sólo por ver estrellas en mis fotos. Busco darle un algo que la haga diferente, de alguna manera, a lo ya visto. Es muy difícil, pero que aun así no hay que dejar de intentarlo.

Hace un tiempo estoy fotografiando Iglesias del Sur de Chile acompañadas con estrellas y la vía láctea. Imágenes que podrás ver a continuación.

Para hacerlo suelo ocupar una cámara Nikon D600. Junto a ella, uso un lente 20 mm Nikon f/1.8, un 50 mm f/1.4 y un viejo trípode grande y pesado.

Tenemos la suerte de tener unos cielos nocturnos maravillosos en todo lo largo de nuestro país. Además, contamos con fotógrafos ampliamente experimentados que pueden complementar nuestra teoría y llevarnos a la practica a través de clases y talleres.

Está todo lo necesario para desarrollar esta hermosa técnica.

¿Qué esperas para comenzar hoy a experimentar con tu cámara y salir a descubrir los cielos nocturnos que te rodean?

FRANCISCO NEGRONI – FRUTILLAR – CHILE.

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