Fotografía Digital: Ventajas y Desventajas sobre lo Análogo


Hoy por hoy la fotografía tiene apellido: Digital. Esto nos da pie para que hablemos de un tema interesante: Fotografía Digital: Ventajas y Desventajas sobre lo Análogo.

El apellido cambia, pero el nombre se mantiene en el tiempo: Fotografía. Veremos a lo largo de este artículo que, si bien la fotografía digital parece ser la continuación o evolución natural de lo análogo, es más bien un cambio de lenguaje que nos trae un mundo distinto con diferencias y similitudes.

Pese a que las cámaras digitales dominan ampliamente el mercado, la magia de la fotografía anóloga sigue, por virtud propia, vigente en su rincon de siempre.

DIFERENCIAS ENTRE LO ANÁLOGO Y LO DIGITAL

Encontré esta definición en la web y me parece muy completa:

  • “La fotografía digital consiste en la obtención de imágenes mediante una cámara oscura, de forma similar a la fotografía química. Sin embargo, así como en esta última las imágenes quedan grabadas sobre una película fotosensible y se revelan posteriormente mediante un proceso químico, en la fotografía digital las imágenes son capturadas por un sensor electrónico que dispone de múltiples unidades fotosensibles, las cuales aprovechan el efecto fotoeléctrico para convertir la luz en una señal eléctrica, la cual es digitalizada y almacenada en una memoria”.

Esto nos hace concluir que la primera diferencia, y la fundamental, entre la fotografía digital y análoga, es el soporte. Nada nuevo que cualquier persona pudiera haber deducido hasta acá.

Esclarecido este primer y crucial aspecto, acá te enumero 7 diferencias fundamentales entre ambos mundos, con sus ventajas y desventajas. Todo, como siempre, desde una mirada muy personal.

EL MODO AUTOMÁTICO

No es exclusivo del mundo digital pues las últimas generaciones de cámaras análogas incluían ya el modo automático. Pero, sin duda, es el gran responsable de que hoy se haya masificado la fotografía a niveles tan altos.

En términos sencillos, es el modo que permite que personas sin ningún conocimiento técnico de fotografía apretar un botón y tener una foto aceptablemente expuesta a los pocos segundos.

Quienes tenemos algunos años de más sabemos que esto no siempre fue así. Seguramente las generaciones más nuevas ya no lo tienen tan claro.

El fotógrafo era un personaje pues no cualquiera sabía hacer fotografías. Tener una foto correctamente expuesta (no muy sobre expuesta, no muy sub expuesta) era un arte que sólo él dominaba.

Si querías hacer fotografía antes de la invención del modo automático, debías estudiar. Velocidad de obturación, diafragma, ley de reciprocidad, eran materias que debías dominar con cierta soltura. Si no lo hacías, la posibilidad de que en el rollo saliera una foto bien expuesta era casi nula. O salían fotos blancas, o salían fotos negras.

CAPACIDAD DE MEMORIA INTERNA

Acá los cambios son bruscos. Con los archivos digitales aumentamos la capacidad de almacenamiento. Y en cantidades siderales.

Pasamos de los rollos de 24 o 36 disparos, a tarjetas de memoria muy pequeñas cuya capacidad es de cientos o miles de imágenes. En menor espacio físico, podemos acumular una mayor cantidad de información.

Esto sin duda es un avance significativo para todos. Sobre todo para un fotógrafo de montaña, como yo. Volver con 400 fotos de una expedición es perfectamente posible, y no requiere de un peso extra. Imagino mis pobres pares en la época análoga, cargando una decena de rollos en sus ya pesadas mochilas de expedición.

Pero tener más espacio para hacer más fotos tiene también su desventaja. Y es que, por hacer una analogía, cambiamos el rifle por una metralleta.

Considero que los maestros de la fotografía análoga tienen algo que hemos perdido: la capacidad de esperar o intuir el momento único e irrepetible. La cantidad ha ido totalmente en contra de la calidad. Un fotógrafo, en un lugar, con sólo 36 disparos, sabía que debía cuidar cada click. Esa precisión, eficacia si se quiere, hoy se ha diluido ante la posibilidad de hacer la misma imagen 30 o 40 veces.

Obviamente, hablo siempre de sensaciones a nivel general.

ENSAYO Y ERROR: LA GRAN ESCUELA

Sin duda alguna se puede decir que los fotógrafos digitales somos hijos de esta escuela. Es que la posibilidad de hacer la foto y revisarla, en el mismo momento, nos permite corregir rápido e ir aprendiendo con rapidez.

Los modernos sistema de visualización (Live View) permiten, aparte de ver la imagen incluso antes de hacer el disparo, hacer zoom para ver todos los detalles.

Suelo decir en los talleres de fotografía que imparto que no sabemos sacarle provecho a esta ventaja. Nos cegamos disparando fotos y pocas veces nos tomamos un respiro, entre foto y foto, para evaluar si las cosas están saliendo como esperamos.

Luego, llegamos a la casa y descubrimos que la foto quedó mal expuesta, o quedó desenfocada, o que alguna basura se metió en el encuadre sin darnos cuenta, o que cortamos a una persona justo por la mitad a una orilla del encuadre. En fin.

Recordemos que en la fotografía análoga la única forma de ver el resultado final es al pasar por el laboratorio y el revelado químico. Obviamente de inmediato no tiene nada, aunque sí tiene esa magia de la sorpresa cuando la imagen empieza a aparecer.

Revisar en vivo el resultado es una ventaja que la fotografía análoga de seguro envidia profundamente. Es otro cambio radical en la forma de funcionar. Los que usan rollo probablemente tuvieron muchas fotos con errores en sus inicios y fueron aprendiendo de ellos mismos. Pero no con la rapidez que permite hoy la gran escuela del ensayo y error en el mundo digital.

REVELADO AUTOMÁTICO

Seguimos hablando de revelado, pero cambia la forma de hacerlo. El laboratorio químico es ahora mecanizado.

La misma cámara ya hace un proceso de “revelado” pues la imagen que vemos en la pantalla es el resultado de un proceso electrónico interno cuyo resultado final se convierte en un archivo que se deposita en la tarjeta de memoria.

Ese archivo tiene una resolución y un tamaño determinado por los megapíxeles y se almacena en dos formatos principales: JPG y RAW. Esto, hablando de cámaras que incluyen ambos formatos ya que las cámaras más básicas sólo trabajan con el primero.

El formato JPG es el más común entre los fotógrafos aficionados o amateur. El formato RAW es el que se usa por fotógrafos más avanzados o que hacen un uso profesional de la fotografía.

Por decirlo de manera sencilla, tener una imagen en JPG es el equivalente a tener una foto impresa en la fotografía análoga. Es un formato final que ya pasó por un revelado y es muy poco modificable vía software. Si quieres hacer un revelado vía software, como Lightroom u otro programa, tendrás posibilidades muy limitadas. Siguiendo con la comparativa, es como tener la foto impresa y, para poder intervenirla en el computador, primero tendrás que escanearla y luego intentar hacer los ajustes deseados.

El resultado de ello será que, en cada proceso, la fotografía verá alterada su calidad inicial entregando un archivo final con mucha pérdida de información.

En cambio, trabajar en formato RAW, que se traduce como “crudo”, es el símil a tener en tus manos el negativo análogo. De hecho, le llaman el negativo digital. Es un formato sin compresión pensado para hacer un revelado vía software. Al seleccionarlo le dices a la cámara algo así como: no hagas nada que luego en el computador lo arreglo yo.

MANIPULACIÓN DE LAS IMÁGENES VÍA SOFTWARE

Los RAW son archivos, en general, deslavados. Tienen poco contraste y saturación. Está pensado para ser “cocinado” en la casa a gusto personal (si no lo vas a “cocinar” usar este formato no te servirá de mucho). Pueden pesar el doble o el triple de un JPG, lo que significa que tienen mucha más información pero, también, ocupan más espacio en la memoria.

Además, si no tienes un programa especial para abrir un RAW, ni siquiera podrás visualizar tus fotos en el computador.

Ahora, si tienes claro que harás el revelado en la casa, el formato tiene un mundo de ventajas.

Al tener más información, a la hora de hacer el trabajo vía software, puedes transformar la imagen totalmente y sin deteriorar la calidad, algo que no pasa con el JPG. La facilidad para manipular las imágenes es sencillamente impresionante. Eso ha llevado a Photoshop a convertirse en el “niño símbolo” de la época.

El único límite en esta materia va de acuerdo a tu ética, gustos personales y lo que quieres transmitir.

Sí, en la época análoga también se hacía esto de manipular las imágenes. Bien es sabido y no pretendo desconocerlo, pero las facilidades que ofrece la fotografía digital son de otro nivel.

Quienes conocen mi trabajo saben que me considero más bien “purista”. Entre las varias razones que me han hecho elegir este camino se encuentra la poca credibilidad que tiene hoy el fotógafo.

Lo fácil que resulta intervenir una foto, hace que se valore poco el trabajo de campo. Una foto diferente suele asociarse comunmente a “puro Photoshop”. En esto último también me queda la sensación, muy personal, de que hemos retrocedido.

INMEDIATEZ

Pensemos en la siguiente escena. Vas caminando por la calle en un día normal de tu rutina. De pronto, ves un cúmulo de gente a unos metros de ti. Te pica la curiosidad y te acercas descubriendo que es un accidente que acaba de producirse. Sacas tu celular, sacas una foto y, acto seguido, compartes la imagen en alguna red social.

Apenas unos minutos después tu foto empieza a viralizarse y algún medio de comunicación hace eco de tu reporte. En cosa de minutos de haberse producido el accidente, la noticia y la imagen ya están publicadas como información “fresca”.

El formato digital de las imágenes va de la mano con los tiempos actuales. Su integración con la tenología que usamos diariamente es inmejorable y facilita su rápida propagación.

Todo lo mencionado hace que ganemos en inmediatez. El valor de la imagen del accidente que pongo de ejemplo no es la calidad técnica ni compositiva, sino más bien la rapidez con la que se difunde. Velocidad que, sabemos de sobra, es imposible de igualar a través del proceso análogo.

ISO A GUSTO DEL CONSUMIDOR

Otro punto a favor de la fotografía digital. En el mundo análogo el ISO está totalmente determinado por el rollo. Si compras un rollo de ISO 400, sabes que todas esas fotos tendrán el mismo valor ISO.

Esto se hace diferente en el mundo digital. Las cámaras actuales permiten variar el ISO entre toma y toma, pasando de valores muy bajos como 50 hasta valores que sobrepasan los 512 mil.

Entonces, no sólo está la ventaja de poder modificarlo a gusto sino que, además, el rango de cobertura entre el valor ISO más pequeño y el más grande va aumentando cada año. La tecnología va ayudando a crear cámaras que expanden las posibilidades en esta línea siendo, además, cada vez más efectivas a la hora de combatir el “ruido”.

Esto de aumentar el ISO a valores que casi parecen absurdos hoy permite lograr fotografías que, en otras condiciones, resultaría imposible.

Y quizás sobre este punto, en el tema del ruido es en lo único que la fotografía analógica se impone aún.

Permíteme este paréntesis: Si no te queda muy claro este tema, sobre ruido e ISO hablamos en este artículo.

El ruido digital, que se produce por subir a valores ISO altos, suele ser poco estético. Salvo casos particulares, no luce bien en las fotos. No pasa lo mismo con el ruido análogo, también conocido como “grano”.

La estética de ese grano en las fotos obtenidas mediante procesos analógicos sí que resulta más atractiva. De hecho, para cierto tipo de fotografías se prefería comprar rollos con ISO alto para buscar de manera consciente la aparición del ruido.

FOTOGRAFÍA DIGITAL: VENTAJAS Y DESVENTAJAS SOBRE LO ANÁLOGO

Como ves, el mundo de la fotografía digital y análoga tienen muchas cosas en común, pero también muchas diferencias.

En este artículo he intentado exponerte las ventajas y desventajas que yo observo. Pese a tener cosas en común, sigo creyendo que son mundos y lenguajes diferentes. Por supuesto todo lo escrito, lo vuelvo a reiterar, no es más que una visión personal.

Aparte de lo ya mencionado, la fotografía digital viene de la mano con nuevas técnicas fotográficas. Conceptos como el HDR, Star Trail o Bracketing son nuevos y muy vinculados con el trabajo vía software. Dedicaremos un artículo especial para hablar de ellos más adelante.

De seguro se me quedan varias cosas en el tintero por tratar. Si detectas alguna me lo cuentas en los comentarios y vamos complementando la nota.

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